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Capítulo 6 de 51

Ante El Velo — parte 5 de 6

Isis Sem o Véu

H. P. BLAVATSKY Isis Sin Velo Tomo I alma con el espíritu que, por ser de naturaleza divina, conoce lo futuro representado en sueños, visiones y presentimientos. El manti o zumo contenido en la copa mantis “despierta a Brahmâ”, es decir, comunica al alma no sólo con los dioses menores44, sino también con la suprema esencia divina. El alma recibe iluminación directamente irradiada de la presencia de su “dios”; pero como queda ignorante de lo que únicamente saben los cielos, le acomete al iniciado una especie de frenesí, del que, al recobrarse, sólo recuerda cuanto se le permite recordar. Respecto a los adivinos o profetas que abusan de sus facultades para hacer de ellas un modo de vivir, dícese que están poseídos de un gandharva, divinidad escasamente venerada en la India. MANTRA. – Palabra sánscrita equivalente a “nombre inefable”. Cantados con la entonación prescrita en el Atarva–Veda producen algunos mantras instantáneo y maravilloso efecto. Generalmente, es el mantra una plegaria a los dioses y potestades celestiales, según enseñan los libros brahmánicos de acuerdo con Manú; pero también suele ser una fórmula mágica. En sentido esotérico, la frase mística o palabra del mantra es el vâch de los brahmanes. En sentido literal, significa el mantra la revelación directa y divina (sruti) de los libros sagrados. MARABUTO. – Musulmán que ha cumplido la peregrinación a la Meca. Santo sepultado en un sarcófago abierto de propósito en las calles o plazas de las ciudades populosas de los países mahometanos. El Cuerpo del marabuto se coloca en la única tumba o hueco del sarcófago, y la devoción de los transeúntes mantiene perpetuamente encendida una lámpara a la cabecera del enterramiento. En El Cairo se ven hoy día muchos de estos sarcófagos, construidos de albañilería. Algunos sepulcros de marabuto tienen entre los musulmanes muchísima fama por los milagros que se atribuyen al santo allí enterrado. MATERIALIZACIÓN. – Palabra con que los espiritistas expresan el fenómeno por el cual toma un espíritu forma material. Moisés Stainton propuso que a estos fenómenos se les diese el nombre menos discutible de “manifestación formal”. Cuando se comprenda mejor la verdadera naturaleza de las materializaciones, se les dará seguramente un nombre más adecuado. No es propio llamarlas espíritus materializados, porque tan sólo son fotografías o esculturas animadas.

MAZDEÍSTAS. – De Ahura–Mazda . Nombre dado a los antiguos persas que adoraban a Ormazd y prohibían el culto de las imágenes. De los mazdeístas tomaron los judíos el horror que tuvieron a toda representación plástica de la Divinidad.

44 Espíritus veraces de sabiduría, aunque no omniscientes. 45 Véase el Yasna de Spiegel, XL.

H. P. BLAVATSKY Isis Sin Velo Tomo I Según parece, en tiempo de Herodoto prevalecieron contra ellos los magos y sus prosélitos, entre quienes se cuentan con toda probabilidad los parsis y geberines a que

alude el Génesis . Por una extraña confusión etimológica identifican algunos eruditos a

Zoroastro con Zarathustra . METEMPSÍCOSIS. – El progreso del alma en los sucesivos grados de existencia. Para el vulgo era el renacimiento en cuerpos de animales. Por regla general, aun muchos que se precian de eruditos adulteran el significado de esta palabra. El Mânava–dharma–zâstra y otros libros brahmánicos interpretan el axioma cabalístico que dice: “La piedra se convierte en planta, la planta en animal, el animal en hombre, el hombre en espíritu y el espíritu en dios”. MISTERIOS – En. griego teletai (perfección) y por analogía teleuteia (muerte). Eran reglas secretas que desconocían los profanos y los no iniciados. Por medio de representaciones dramáticas y otros procedimientos se enseñaba en los misterios el origen de las cosas, la naturaleza del espíritu humano, sus relaciones con el cuerpo y el modo de purificarse para alcanzar la vida superior. Por el mismo método se enseñaban las ciencias naturales, la medicina, la música y la adivinación. El juramento hipocrático no era más que una obligación mística. Hipócrates fué sacerdote de Asclepios y algunas de sus obras vieron fortuitamente la luz pública. Los asclepiadeos estaban iniciados en el culto de la serpiente de Esculapio, como las bacantes en el de Dionisio, y ambos ritos quedaron con el tiempo incorporados a los misterios de Eleusis. Más adelante hablaremos con mayor extensión de los Misterios. MÍSTICOS. – Los iniciados. Sin embargo, desde la Edad Media se dió esta denominación a cuantos, como el teósofo Böehme, el quietista Molinos, Nicolás de Basilea y otros, creían en la directa comunicación del alma con Dios, análogamente a la inspiración profética. NABIA. – Lo mismo que videncia y vaticinio. El más antiguo y respetado fenómeno místico. La Biblia llama nabia a la profecía, y sin reparo se puede incluir esta facultad espiritual entre las de adivinación, visiones, éxtasis y oráculos. Pero así como los encantadores, adivinos y aun los astrólogos están explícitamente condenados en los libros de Moisés, la nabia o profecía y visión sobrenatural se consideran dones especiales del cielo. En un principio, todas estas facultades se comprendían colectivamente en el nombre de epoptai (profeta o vidente) y más tarde se les llamó nebim, plural de Nebo, dios babilonio de la sabiduría. Los cabalistas distinguen entre nebirah o vidente y nebipoel o mago. El primero es pasivo y tan sólo ve claramente el

46 VI, X, 8. 47 El nombre de Zoroastro se deriva de Zero, que significa círculo, hijo o sacerdote, y de aster, ishtar o astarté, estrella, en dialecto ariano. Era el título del Sumo Sacerdote de los magos, a quienes también se les llamaba Surya– ishtaras o adoradores del sol. Zarathustra fue el famoso apóstol del mazdeísmo.

H. P. BLAVATSKY Isis Sin Velo Tomo I porvenir; el segundo es activo y posee facultades mágicas. Sabemos que Elijah y Apolonio se envolvían en un manto de lana para aislarse de las perturbadoras influencias del ambiente, y tal vez recurrían a este medio por ser la lana muy mala conductora de la electricidad. OCULTISTA. – El que estudia las diversas ramas de la ciencia oculta. Es término empleado por los cabalistas franceses, según se advierte, en las obras de Eliphas Levi. El ocultismo abarca todos los fenómenos psíquicos, biológicos, físicos, cósmicos y espirituales. Es sinónimo de escondido o secreto y comprende también el estudio de la cábala, astrología y alquimia. PITRIS. – Es opinión general que esta palabra sánscrita significa colectivamente los espíritus de nuestros antepasados, y de aquí arguyen los espiritistas diciendo que los fakires y otros taumaturgos orientales son sencillamente mediums, pues ellos mismos confiesan que no podrían obrar tales prodigios sin el auxilio de los Pitris, de quienes son obedientes instrumentos. Esto es erróneo en muchos aspectos. Los Pitris no son los antepasados de la generación viviente, sino de toda la raza adámica, es decir, los espíritus de los hombres que constituyeron razas humanas muy superiores, tanto en lo físico como en lo espiritual, a nuestra raza de pigmeos. El Mânava–dharma–zâstra los llama Pitris lunares. PITONISA. – Al definir Webster esta palabra, sale muy pronto del paso diciendo que era la mujer que daba los oráculos en el templo de Delfos y, por extensión, toda mujer que presuma de adivina, como por ejemplo las brujas y hechiceras. Esta definición es inexacta, apasionada é injusta. Según Plutarco, Jámblico, Lamprías y otros filósofos, las pitonisas eran jóvenes delicadamente sensibles, de costumbres puras y familia humilde, que estaban adscritas a su respectivo templo, donde se les destinaba habitación rigurosamente aislada del mundo, en la que sólo podían entrar los sacerdotes y los videntes; de modo que la vida de las pitonisas superaba en ascetismo a la de las actuales monjas de clausura. Para ejercer su ministerio se sentaba la pitonisa en un trípode de bronce, colocado sobre una grieta del suelo que comunicaba con un subterráneo, en donde se quemaban ciertas drogas cuyos vapores subían por la grieta hasta envolver a la pitonisa en una atmósfera excitante que determinaba el frenesí mántico; y en tal estado daba el oráculo. También llamaban a la pitonisa ventrilocua vates o sea profetisa ventrilocua48. Los brahmanes colocaban la conciencia astral (yuch) ' en el ombligo, y lo mismo creyeron Platón y otros filósofos. El versículo cuarto del segundo himno del Nâbhânedishtha dice así: “Oíd, ¡oh hijos de los dioses!, al que habla por su ombligo (nâbhâ) y os saluda en vuestras viviendas”. Muchos orientalistas convienen en que ésta es una de las más antiguas creencias induistas. Los modernos fakires, lo mismo que los

48 Pantheón, Mitos,31. – Aristófanes, Vestas, I, 28.

H. P. BLAVATSKY Isis Sin Velo Tomo I antiguos gimnósofos, concentran su pensamiento en el ombligo y permanecen inmóviles en la contemplación para identificarse con Âtmân y unirse a la Divinidad. El moderno sonambulismo también considera el ombligo como “el círculo del sol y asiento de la divina luz interna”49. Muchos sonámbulos ven, oyen y huelen por el ombligo, y esto no es simple coincidencia con las primitivas prácticas, sino prueba evidente de que los sabios antiguos superaban a los modernos académicos en conocimientos de psicología y fisiología. Hoy día los hipnotizadores persas, a quienes el vulgo sigue llamando magos, manipulan sobre el ombligo para ponerse en estado de clarividencia y responder a las consultas que las gentes les hacen sobre robos, objetos perdidos y asuntos de intrincada resolución. Dice un traductor del Rig Veda que los modernos parsis creen que los adeptos de su religión tienen en el ombligo una llama, cuyo resplandor disipa toda obscuridad y les muestra las cosas lejanas del mundo físico y las invisibles del mundo espiritual. Llaman a esta llama la lámpara del deshtur (sumo sacerdote) y también la luz del dikshita (iniciado), con otras varias denominaciones. SAMANOS. – Categoría sacerdotal de los budistas tártaros de Siberia, análogos, con toda probabilidad, a los filósofos llamados antiguamente brachmanes, que muchos

han confundido con los brahmanes . Todos ellos eran mágicos, ó, mejor dicho, mediums que desarrollaban artificiosamente sus facultades. Hoy día los sacerdotes y sacerdotisas samanos de Siberia son muy ignorantes y ni en cultura ni en saber pueden compararse con los fakires. SAMOTRACIOS. – Dioses adorados en los misterios de Samotracia. Eran idénticos a los kabeiris, dioskuris y koribantes, y se les daban los nombres míticos de Plutón, Ceres, Proserpina, Baco, Esculapio y Hermes. SOMA. – Bebida sagrada de la India, análoga en virtud y significado al néctar o ambrosia de los griegos. En el acto de la iniciación en los misterios eleusinos, el mista apuraba una copa de kikeón con intento de alcanzar fácilmente el bradhna o región del esplendor (mundo celeste). El soma que han gustado los orientalistas europeos no es el auténtico, que sólo pueden beber los sacerdotes iniciados, sino un brebaje sucedáneo que consumen los no iniciados y los mismos rajás cuando sacrifican en aras de los dioses. Confiesa Hang, en

49 El oráculo de Apolo estaba en Delfos cuyo nombre deriva de delyoç ( útero o abdomen) y al recinto del templo se le llamaba omphalos ( ombligo). Los símbolos eran femeninos y de significación lunar, lo cual nos recuerda que los arcadianos o prehelénicos fueron anteriores a la época en que se introdujo en la Jonia el culto lunar. 50 Según Estrabón y Megasteno, que estuvieron relacionados con Palibothras, los llamados por éste samanos o brachmanes eran sencillamente sacerdotes budistas. A este propósito dice upham: “La singular sutileza de las réplicas de los filósofos samanos en su conferencia con el conquistador denota el espíritu de las enseñanzas budistas”. – Véase la “Historia y Doctrina del Budismo” de Upham y la “Cronología” de Hale”, III, 238.

H. P. BLAVATSKY Isis Sin Velo Tomo I su Aitareya Brahmana, que la bebida cuyo sabor le fué tan ingrato no era el Soma, sino el zumo de las raíces de un arbusto llamado nyagradha, que medra en las colinas de Poona. Sabemos con toda seguridad que la mayoría de los sacerdotes del Dekkan han olvidado la receta del verdadero soma, cuya confección no señalan los libros ritualísticos ni es posible adquirir por informe oral. Quedan ya muy pocos induistas ortodoxos de la primitiva religión védica que se consideren descendientes de los Rishis, legítimos agnihôtris o iniciados en los misterios mayores. En el Panteón indio se llama a esta bebida el Rey–Soma, porque quien la bebe se identifica con el Rey celestial, de la propia suerte que los apóstoles cristianos estaban llenos del Espíritu Santo por cuya virtud perdonaban los pecados. El Soma regenera al iniciado y le transforma en otro hombre, como si naciera de nuevo; sobrepone la naturaleza espiritual a la física; infunde el divino poder de la inspiración y actualiza en grado máximo la clarividencia. Según la explicación exotérica, es el Soma a un tiempo planta y ángel, pues une íntimamente el angélico Yo del hombre con su alma irracional o cuerpo astral, por virtud de la mágica bebida, y así unidos prevalecen contra la naturaleza física y beatíficamente participan, aun en vida, de la inefable gloria de los cielos. Por lo tanto, bajo todos aspectos tiene el Soma indio la misma significación mística que la Eucaristía de los cristianos. La palabra sagrada de los mantras pronunciados en el acto del sacrificio, convierte el licor contenido en la copa, en el verdadero Soma angélico, esto es, en el mismo Brahmâ. Muchos misioneros se han indignado al presenciar esta ceremonia, porque, por regla general, emplean los brahmanes en el sacrificio un licor espirituoso en substitución del verdadero Soma, sin advertir que también los cristianos creen en la transubstanciación del vino, más o menos espirituoso, en la sangre de Cristo. ¿No es idéntico el símbolo? Sin embargo, dicen los misioneros que Satanás está oculto en la copa del sacrificio

induísta y se regocija cuando el sacerdote bebe el Soma . TEÓSOFOS .– Nombre dado en el siglo XVI a los discípulos de Paracelso, que también se llamaban philosophia per ignem (filósofos del fuego). Como los platónicos, consideraban el alma (yuch) ' y el espíritu (noûç) partículas del gran Archos, o chispas emitidas por el eterno océano de luz. La Sociedad Teosófica, a la que en prueba de cariñosa consideración está dedicada esta obra, se fundó en Nueva York el año 1875 con objeto de estudiar experimentalmente los poderes ocultos de la naturaleza y difundir por Occidente el conocimiento de las religiones de Oriente al par que extender por los países calificados

51 En cambio, los brahmanes pudieran muy bien preguntar a los misioneros qué especie de diablo se ocultaba dentro del cáliz en que los sacerdotes de una misión cristiana pusieron cerveza en vez de vino para decir misa, según relato de un viajero inglés publicado por El Independiente , diario evangélico de Nueva York. Parece que las circunstancias modifican las costumbres.

H. P. BLAVATSKY Isis Sin Velo Tomo I de “gentiles é incultos” verídicos informes sobre el cristianismo, sobre todo en las comarcas donde actúan los misioneros. A este propósito, la Sociedad Teosófica se ha puesto en relación con varias asociaciones é individuos de Oriente a quienes transmite informes auténticos de la conducta del clero, cismas, herejías, controversias, disputas, revisiones é interpretaciones de la Biblia, con otros datos publicados por la prensa mundial. En los países cristianos se da por válido que el hinduismo, budismo y shintoismo han degradado y embrutecido a los pueblos orientales, y precisamente en estos falsos informes se apoyan los misioneros para recabar pingües subvenciones. La Sociedad Teosófica desea restablecer la justicia en este punto, procurando que en todos los países de Oriente se conozca la verdad, tergiversada y fingida por la parcialidad de los informes referentes a las enseñanzas cristianas. También pudiéramos decir algo sobre la conducta de los misioneros a cuantos contribuyen al sostenimiento de las misiones. TEURGO. – Palabra compuesta de qeoç (dios) y ergon (obra). Jámblico fundó la primera escuela experimental de teurgia entre los neoplatónicos alejandrinos, en los albores del cristianismo; pero ya desde muy remotos tiempos se llamaban teurgos los sacerdotes egipcios, asirios y babilonios que invocaban a los dioses en los Misterios con propósito de dar manifestación visible a las entidades espirituales. Los teurgos conocían las ciencias ocultas enseñadas en los templos. A los discípulos de la escuela neoplatónica de Jámblico se les llamaba teurgos, porque practicaban la magia ceremonial y evocaban los espíritus de los héroes, dioses y demonios daimónia52. Cuando era preciso que un espíritu se manifestase visible y tangiblemente, el teurgo había de suministrar de su propio cuerpo la materia suficiente para la materialización, por el misterioso procedimiento llamado theopœa, que conocen perfectamente los fakires modernos y los brahmanes iniciados. Esto mismo dice el Libro de las Evocaciones que se conserva en las pagodas, como demostración de que los ritos y ceremonias de la teurgia alejandrina eran idénticos a los de la antiquísima teurgia brahmánica. Del Libro de las Evocaciones copiamos el siguiente pasaje: “El grihastha (brahmán evocador) ha de purificarse de toda mancha antes de evocar a los pitris. Arregla el pebetero con sándalo, incienso y otros perfumes para trazar los círculos mágicos que su maestro le enseñara, y ahuyenta a los espíritus malignos. Hecho esto, detiene la respiración y solicita la ayuda del fuego para que disgregue su cuerpo.” Después pronuncia cierto número de veces la palabra sagrada y “su alma sale del cuerpo, el cuerpo desaparece y el alma del espíritu evocado, se infunde en el doble y lo anima”. Vuelve luego el alma del grihastha a entrar en su cuerpo cuyas partículas sutiles se han agregado nuevamente, después de formar con sus emanaciones un cuerpo áreo para la manifestación del evocado espíritu.

52 Daimonia o entidades de naturaleza divina.

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