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Capítulo 49 de 74

La Estructura De La Materia Y Los Medicamentos

Evangelio Eterno Y Oraciones Prodigiosas · Osvaldo Polidoro

1 – No existe materia sólida, que por si misma lo sea; ella deriva, como bastante ya dijéramos sobre el tema, de las gamas energéticas, etéricas y substanciales o astrales, y, todo eso, en ella continúa a existir, para que pueda ser. 2 – Los elementos, que sirven de origen y sustentación de la materia sólida, si viniesen a salir de ella, harían con que ella dejase de ser, no solo perder la condición de solidez. 3 – En una naranja, por ejemplo, tendréis la misma naranja en estado substancial o astral, en estado etérico, en energías, en Luz Divina, y por encima de todo, como conviene jamás olvidar, con la Esencia Divina o Dios, sirviendo de MOTIVO FUNDAMENTAL. Sin embargo, después de la Luz Divina, viniendo para los sólidos, es obligatorio respetar la ley de las gamas, pues nada más es totalmente simple. 4 – Con el cuerpo humano se pasa lo mismo; esto es, él contiene elementos substanciales o astrales, éteres y energías, la Luz Divina como base de las gamas y Dios, la Esencia Divina, en función de Criadora Absoluta, Omnipresente, Omnisciente y Omnipotente. Todo, por tanto, dividiéndose intrínsicamente, casi que infinitamente, hasta llegar en la Divinidad o Esencia Divina. 5 – En todos los cuerpos, mismo en los elementos substanciales o astrales, y hasta mismo en los éteres y en las energías, prevalece la ley de las diversidades o de las complejidades. Hay, pues, mezcla de valores fisicoquímicoenergéticos. 6 – Al comer, beber, o tomar un medicamento, la persona ofrece los sólidos para los sólidos del organismo; los elementos substanciales o astrales, para los equivalentes de su cuerpo, y, así por delante, para los éteres, energéticos etc. Ved bien, como el mecanismo funciona, para que los efectos sean normales y eficientes. Quien come, bebe o toma medicamentos, no lo hace en lo que sabe, pero también en lo que no sabe, no ve y no siente. 7 – No existen medicamentos absolutamente alópatas o absolutamente homeópatas. Existen, sí, diferencias en términos de porcentaje. Unos pueden ser hasta mucho más alópatas, otros mucho más homeópatas, pero lo absoluto, en uno o en otro sentido, jamás podrá existir, desde que contengan líquidos y sólidos, del plan terrestre. 8 – Los planos espirituales presentan, como materia, aquello que para vosotros son los elementos substanciales o astrales. ¿Es necesario decir, que varían inmensamente en los grados de densidad, y, por tanto, en los tenores vibratorios? ¿Es necesario decir, consiguientemente, que varían inmensamente en sus tenores químicos? ¿Es necesario decir, en consecuencia, que en los planos divinizados todo se elevó a la sublimación, por la propia capacidad intrínseca de transformación o mutación? 9 – El agua es, en el conjunto, materia en cierto estado de fluidez. Porque, analizando su constitución, habremos de encontrar sólidos, y muchos sólidos. Entre tanto, en virtud de su fluidez, el agua circula en los minerales, en los vegetales y en los cuerpos animales, en variaciones inmensas. Es fundamental su necesidad, y el mundo espiritual socorrista usa el agua para muchos fines, tanto el de la Tierra como el del Espacio, de los más distintos planos o reinos, pues ella se presenta, en los reinos superiores, como altamente sublimada, diremos mismo divinizada. 10 – Piensan, los encarnados, muchas veces, que las Legiones de Socorristas se sirven de elementos del plano espiritual, para medicarlos. Eso ocurre, por supuesto, pero la realidad es que, para los cuerpos humanos, importan los elementos de su propio plano. Por tanto, emplean, o mejor, extraen los elementos substanciales de los reinos de la Tierra, de los minerales, de los vegetales y de - 80 - Evangelio Eterno y Oraciones Prodigiosas Osvaldo Polidoro los animales, para aplicarlos en los cuerpos humanos, con mucha facilidad y eficiencia. Todos los cuerpos poseen duplos o periespíritus, constituidos de gamas, y los socorristas competentes practican las respectivas permutas, en suyas constantes aplicaciones. 11 – Al agua fluidificada son añadidos, caso sea necesario hacerlo, con elementos espirituales o materiales, y muchas veces, cuando manipulada, por Espíritus altamente jerarquizados, con poderosos elementos solo energéticos, que van actuar sobre las coronas energéticas, chacras y plexos de los encarnados, para, a continuación, por inducción, alcanzarles el cuerpo físico. Lo importante, aquí, es el comportamiento del paciente, porque su modo de pensar y de sentir puede neutralizar todo, poner todo el esfuerzo a perder. 12 – El encarnado vive actuando, por el pensamiento, en el cuerpo físico; pero tendrá que hacerlo en cadena, utilizando las coronas energéticas, los chacras y plexos, etc. Y, si pensar de modo negativo, bruto, malévolo criminoso, o ingiere elementos materiales venenosos, u opuestos, todo será en vano. Cuanto más dinamizados los medicamentos o aplicaciones hechas por el mundo espiritual, tanto más necesidad de mejores auxilios de la parte del encarnado. También para los reinos espirituales inferiores, todo sigue la misma línea, pues los periespíritus continúan densos, provocando reacciones altamente opuestas, según como piense su dueño. 13 – Respirar todos respiran, pero el ejercicio respiratorio, hecho con método y elevación mental, puede producir maravillas. Por él la persona va proveerse de elementos substanciales, altamente cargados de energías, en la fuente. Todavía, es fácil comprender la diferencia que hay entre el desierto, el prado, el mar, la selva etc. “Rezar es sintonizar con el Principio Sagrado, para cosechar Divinos Recursos; rezar es sintonizar con la Mensajería Divina, para prodigar el Bien a los semejantes; rezar es irradiar fuerza mental, electromagnetismo y ectoplasma, para sanar y estimular, tornar paciente y elevar el ánimo. Rezar es producir maravillas”. 14 – Pero, aquel que comprende la importancia del AMOR, viviendo para las buenas obras, tiene todo eso a su disposición, y más los grandiosos hospitales y laboratorios del mundo espiritual, hacia donde serán conducidos, en doble, o dobles, para tratamientos.

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